18 años tramando escrituras juntxs

SILVANA
Y si me preguntan qué hacemos en el Taller, les diría que lo mismo que hacíamos en el Jardín de Infantes: despanzurramos los miedos, nos reímos de las reglas, lloramos con algunos cuentos tristes y nos emocionamos como ni sabíamos que podíamos hacerlo, con bellas poesías.- Pero fundamentalmente aprendemos, nos expresamos y nos escribimos todas las historias que tenemos adentro!
¡Eso y mucho más es el taller del silencio!

LUCÍA
El paso se fue transformando en una permanencia.
Semana tras semana desde hace más de diez años disfruto del taller del silencio.
Silencio que facilita el viaje a mi interior, interrumpido por una consigna/carnada/indicio/pesquisa/llave, puesta sobre la mesa de trabajo en voz suave y firme.
El taller del silencio es mi permiso y mi buceo semanal.
Aprendo, escucho, escribo, me emociono y trato de escribir con honestidad.
Corrijo. No es una interrupción, es una invitación a través de una consigna…
Es un taller de precisión, para nombrar con la palabra justa.
Es un momento mágico cuando eso sucede. Cuando la letra escrita coincide con el pulso interno.

MARÍA EUGENIA
Llegué al taller de Guada convocada por una amiga y acicateada por la curiosidad y la duda. ¿Cómo sería eso de escribir, tendría algo para decir?
Y la magia se produjo desde el primer día. Guada tiene un arsenal de encantamientos sutiles que me abrieron el alma y desmoronaron mis miedos. En cada encuentro recibí su guía creativa que me llevó por canales impensados a destapar recuerdos, ideas, fantasías. Cuando creía que ya no había nada que pudiera decir, un disparador nuevo y bien pensado, desempolvaba algún rincón y salía una sorpresa.
Guada tiene una manera de guiar al grupo que se agradece. Se crea un clima de respeto donde se recibe lo especial de cada compañero y se disfruta cada lectura.
Y de cada encuentro salí con un regalo.

MATILDE
Guada posee el arte de enseñar, de llegar sutilmente a rincones de nuestra alma y mente para despertar palabras, y ayudarnos a hilarlas para que podamos pasarlas al papel. Nos estimula con lecturas, sugerencias, su cultura y su bien estar en el manejo del grupo. Un placer enorme cada clase. Te quiero mucho.

SILVANA
Una experiencia íntima y compartida de revelación y disfrute. El taller de poesía me conectó con un lenguaje esencial para pensar y descubrir lo propio y lo ajeno, lo ínfimo y lo grandioso.